Amo el cambio.
Odio el cambio. Odio al tiempo, que es el que trae el cambio. Odio las idas sin vueltas, odio las subidas a las calesitas mentales/sentimentales, que cambien las mentes y los sentimientos, que se conviertan en olas, se vayan con el mar, se evaporen y llueva. Odio llover. Odio las excusas también, las propias, las que me pongo para no asumir el cambio. Odio la incertidumbre y la desolación, me hace llover.
No te asustes, el amor va de la mano con esto no?
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